domingo, 8 de julio de 2018

LA FUERZA CENTRIFUGA Y EL UNIVERSO


En la bibliografía en uso actualmente, esta fuerza es considerada ficticia, es decir, que aparenta ser real sin serlo. En este trabajo analizaremos este concepto a partir del movimiento de rotación de los planetas alrededor del Sol, para mostrar finalmente que tal fuerza es real y necesaria para cumplir con la ley fundamental de la Física clásica: el principio de acción y reacción. En la figura siguiente se representa un planeta girando alrededor del Sol, y se muestran las dos fuerzas actuantes, sin las cuales el movimiento giratorio no se realizaría en equilibrio, y el equilibrio se muestra tangible porque el planeta no sigue finalmente el camino que lo separa del Sol, lo que significaría su destrucción. Estas fuerzas son Fcp, fuerza centrípeta debida a la atracción entre el Sol y el planeta, dada por la conocida ecuación:
 Fcp=(G*Ms*Mp)/R^2
 Donde:
G: Constante universal de gravitación en m^3/(kg.s^2 )
Ms: Masa del Sol en kg,
Mp: Masa del planeta en kg,
R: Radio de la orbita desarrollada por el planeta(m)
La otra fuerza actuante, debida a la aplicación del principio de acción-reacción es Fcf, y es la denominada fuerza centrífuga por su acción de alejamiento del centro de giro, la que se conoce por la expresión:
 Fcf=(Mp*V^2)/R=Mp*w^2*R

Donde w es la velocidad angular del planeta en órbita, y V la velocidad de traslación en la órbita. Aquí es importante señalar que lo que está actuando en este movimiento físico, es un principio realmente existente, que fue descubierto, y como tal, se requiere reconocer que estas dos fuerzas son reales. Fcp refiere a la acción, y Fcf refiere a la reacción, igual y opuesta a la anterior, necesaria para lograr el equilibrio, sino la sola acción de la fuerza centrípeta produciría finalmente la destrucción del planeta en la masa solar. Por lo tanto, es necesario reconocer que hay otra masa actuando para producir en Mp la aceleración centrifuga V^2/R
La única masa posible, desde el punto de vista tangible, es la masa del universo físico que conforma el entorno del planeta, ya que este, como todo cuerpo, se mueve en un océano influido por la masa distribuida que lo circunda, y del cual no parece posible hallar un centro de masa fijo, sino también distribuido. Aceptando esto último como un hecho, analizaremos la aceleración centrifuga del planeta, en función de la velocidad tangencial V, la que es igual en valor a la aceleración centrípeta, pero de signo opuesto.
Esta última surge de: Fcp=(G*Ms*Mp)/R^2 =(V^2*Mp)/R^ =Mp*ac

 Donde: ac: aceleración centrípeta= V^2/R= (G*MS)/R^2

 Despejando V: V=±√((G*Ms)/R)

 En este punto es donde juega un papel importante el articulo “La lógica de la raíz cuadrada”, que puede leerse publicado en este Blog. Tal lógica nos dice que las opciones con los signos de la raíz cuadrada anterior, son tres: (+)y(+); (-)y(-); (+)y(-)
Con las dos primeras opciones obtenemos : V^2=+ (G*MS)/R

 pero con la opción tercera obtendremos: 〖V〗^2=- (G*MS)/R que es el valor opuesto complementario del anterior, que necesariamente deberìa existir.

Y dividiendo por R obtenemos: V^2/R=- (G*MS)/R^2 =acf

Se observa que, en esta ultima ecuación, el signo negativo podrìa pertenecer a Ms o a la constante G. Pero no es concebible la existencia de una masa negativa, por lo tanto debemos suponer que, para que exista la aceleración centrifuga, deberìa existir un dominio no conocido, que posea una constante de gravitación igual y opuesta a la conocida. Y ese dominio podría tener que ver con un dominio de anti-materia, donde esta se manifestaria de manera ubicua.

Quizàs deberíamos aceptar la idea de que existe una masa refleja del Sol que se encuentra en un universo intangible y ubicuo, que es complementario del tangible donde los cuerpos existen ocupando un lugar. Lo que nos podría llevar a considerar seriamente la existencia de un universo intangible, ubicuo e inteligente, tal vez como fundamento del tangible donde existen los cuerpos.

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