sábado, 11 de agosto de 2018

EL PRINCIPIO DE INCERTIDUMBRE


En la Física de partículas subatómicas, se descubrió hace alrededor de 100 años, que era imposible conocer exactamente el completo estado de movimiento de un micro objeto, el que viene dado comúnmente por la posición y la velocidad del mismo. Sin embargo, si se quería conocer exactamente uno de estos dos atributos, era posible, pero se perdía automáticamente el conocimiento del otro. Supongamos que representamos en un grafico de coordenadas la probabilidad de conocer el estado de movimiento de una partícula subatómica como muestra la figura. El 100 % corresponde al conocimiento completo, y tanto la posición como la velocidad representan un 50 % de ese conocimiento.
En el gráfico, el punto 1 representa el intento de medir simultáneamente la posición y la velocidad de la partícula, y conocerlas exactamente, lo que se comprobó es un acto imposible. El punto 2 representa la medición solamente de la posición, lo que resulta posible con mucha exactitud, pero se obtiene el 50% del conocimiento. Lo mismo sucede con el punto 3 donde se obtiene sólo el conocimiento de la velocidad. El punto 4 representa la posible obtención del conocimiento completo, pero aceptando una mínima incertidumbre y complementando datos de 2 y 3 medidos con diferentes instrumentos. Observemos además, que posición y velocidad son atributos opuestos y complementarios del estado cinético de la partícula, porque ocupar una posición es análogo a no movimiento (o no-velocidad), y viceversa, estar en velocidad es cambiar de posición o no tener una posición fija.
 ANALOGIA CON EL AMBITO PSICOLOGICO: Vayamos al caso de dos personas que discuten amablemente sobre un tema. Es posible que en breve desarrollen posiciones opuestas sobre el tema. Con lo que puede decirse que cada uno posee la mitad del conocimiento sobre el mismo, por aplicación del principio que dice que toda verdad es una media verdad (v. Kybalion: principio de polaridad). Sin embargo, si desconocen este principio, cada uno sentirá que posee la verdad sobre el tema, posicionados en un estado de certeza. Estamos asì ubicados en las posiciones 2 y 3 del grafico anterior. Ahora, si poseyendo cada uno la verdad, deja de prestarle atencion a la posición del otro, buscarán convencerse mutuamente de que la verdad es la propia. En cambio, si aceptan que la simple aparición de una posición opuesta implica que la propia posición es una media verdad, podrán aceptar una cierta incertidumbre, y que la verdad se encuentra más allá de ambas posiciones (punto 4 del gráfico). De esta manera será posible intentar darle a la posición del otro la misma importancia que tiene la propia posición, lo que permitirá acercarse paulatinamente a la verdad (punto 4), y fundamentando de manera adecuada la propia posición, representando esto un acto de complementación. Por último, el punto 1 del gráfico, que aquí implica que ambas personas poseen la verdad, no es posible y solo aparenta ser posible cuando una de las personas se subordina a la posición del otro.

domingo, 8 de julio de 2018

LA FUERZA CENTRIFUGA Y EL UNIVERSO


En la bibliografía en uso actualmente, esta fuerza es considerada ficticia, es decir, que aparenta ser real sin serlo. En este trabajo analizaremos este concepto a partir del movimiento de rotación de los planetas alrededor del Sol, para mostrar finalmente que tal fuerza es real y necesaria para cumplir con la ley fundamental de la Física clásica: el principio de acción y reacción. En la figura siguiente se representa un planeta girando alrededor del Sol, y se muestran las dos fuerzas actuantes, sin las cuales el movimiento giratorio no se realizaría en equilibrio, y el equilibrio se muestra tangible porque el planeta no sigue finalmente el camino que lo separa del Sol, lo que significaría su destrucción. Estas fuerzas son Fcp, fuerza centrípeta debida a la atracción entre el Sol y el planeta, dada por la conocida ecuación:
 Fcp=(G*Ms*Mp)/R^2
 Donde:
G: Constante universal de gravitación en m^3/(kg.s^2 )
Ms: Masa del Sol en kg,
Mp: Masa del planeta en kg,
R: Radio de la orbita desarrollada por el planeta(m)
La otra fuerza actuante, debida a la aplicación del principio de acción-reacción es Fcf, y es la denominada fuerza centrífuga por su acción de alejamiento del centro de giro, la que se conoce por la expresión:
 Fcf=(Mp*V^2)/R=Mp*w^2*R

Donde w es la velocidad angular del planeta en órbita, y V la velocidad de traslación en la órbita. Aquí es importante señalar que lo que está actuando en este movimiento físico, es un principio realmente existente, que fue descubierto, y como tal, se requiere reconocer que estas dos fuerzas son reales. Fcp refiere a la acción, y Fcf refiere a la reacción, igual y opuesta a la anterior, necesaria para lograr el equilibrio, sino la sola acción de la fuerza centrípeta produciría finalmente la destrucción del planeta en la masa solar. Por lo tanto, es necesario reconocer que hay otra masa actuando para producir en Mp la aceleración centrifuga V^2/R
La única masa posible, desde el punto de vista tangible, es la masa del universo físico que conforma el entorno del planeta, ya que este, como todo cuerpo, se mueve en un océano influido por la masa distribuida que lo circunda, y del cual no parece posible hallar un centro de masa fijo, sino también distribuido. Aceptando esto último como un hecho, analizaremos la aceleración centrifuga del planeta, en función de la velocidad tangencial V, la que es igual en valor a la aceleración centrípeta, pero de signo opuesto.
Esta última surge de: Fcp=(G*Ms*Mp)/R^2 =(V^2*Mp)/R^ =Mp*ac

 Donde: ac: aceleración centrípeta= V^2/R= (G*MS)/R^2

 Despejando V: V=±√((G*Ms)/R)

 En este punto es donde juega un papel importante el articulo “La lógica de la raíz cuadrada”, que puede leerse publicado en este Blog. Tal lógica nos dice que las opciones con los signos de la raíz cuadrada anterior, son tres: (+)y(+); (-)y(-); (+)y(-)
Con las dos primeras opciones obtenemos : V^2=+ (G*MS)/R

 pero con la opción tercera obtendremos: 〖V〗^2=- (G*MS)/R que es el valor opuesto complementario del anterior, que necesariamente deberìa existir.

Y dividiendo por R obtenemos: V^2/R=- (G*MS)/R^2 =acf

Se observa que, en esta ultima ecuación, el signo negativo podrìa pertenecer a Ms o a la constante G. Pero no es concebible la existencia de una masa negativa, por lo tanto debemos suponer que, para que exista la aceleración centrifuga, deberìa existir un dominio no conocido, que posea una constante de gravitación igual y opuesta a la conocida. Y ese dominio podría tener que ver con un dominio de anti-materia, donde esta se manifestaria de manera ubicua.

Quizàs deberíamos aceptar la idea de que existe una masa refleja del Sol que se encuentra en un universo intangible y ubicuo, que es complementario del tangible donde los cuerpos existen ocupando un lugar. Lo que nos podría llevar a considerar seriamente la existencia de un universo intangible, ubicuo e inteligente, tal vez como fundamento del tangible donde existen los cuerpos.