domingo, 28 de febrero de 2016

EL MISTERIOSO NÚMERO 137

Recientemente, buscando en internet información sobre Wolfgang Pauli, científico austríaco integrante del grupo fundador de la mecánica cuántica, y afín con Carl Jung en el tratamiento del fenómeno psicológico de sincronicidad, tomé contacto imprevisto con la frase: “El misterioso número 137”.

Leyendo en profundidad la información vinculada, me entero de que el valor inverso de ese número, es decir 1/137, es en la Física una constante universal del electromagnetismo denominada “constante de estructura fina”, pero no es necesario en este emprendimiento entrar en mucho detalle.
Sólo es importante comentar que el misterio consiste en que tal constante no posee unidades asociadas como el resto de las constantes de la Física, por lo que, al decir de la ciencia, es un “número puro”, y esto significaría que es una constante que no depende del sistema de unidades que se defina. Y esta característica agudiza su  importancia, porque el misterio de toda ley de la Física, o ley natural, siempre está radicado en sus valores constantes.

En este artículo mostraré cómo es posible incrementar ese misterio asociando esta información con la que surge al realizar simplemente la operación 1/137. La misma se desarrolla aplicando el conocido algoritmo de la división entera, llamado también la regla de división, que aprendimos en la escuela primaria.
En el cuadro siguiente se muestra, en las columnas de la izquierda, los valores decimales y restos sucesivos dispuestos en forma vertical.



Como las cifras del resultado y los restos cumplen un ciclo, es decir, se repiten luego de una cierta cantidad de pasos de la operación, que en este caso es 8, y teniendo en cuenta que la palabra griega ciclo significa círculo, en la derecha del mismo cuadro se ha dispuesto el ciclo del resultado alrededor del círculo azul, y el de restos alrededor del círculo naranja (números en negrita).

El lector puede comprobar que en el círculo azul las cifras opuestas suman 9, es decir, son complementarias a 9, y en el círculo naranja suman 137, o son complementarias a este valor.

En resumen, esta característica común a ambos círculos define una oposición complementaria.

Las cifras en rojo en ambos círculos resultan de las diferencias entre dos valores sucesivos, cuya disposición natural se aprecia resultante con valores opuestos iguales pero con signos opuestos, que es la característica del concepto de polaridad.

Además, la suma de cifras del ciclo decimal es 36, mientras que la suma de cifras del resto es igual a 548, con las que se cumplen las siguientes relaciones:
36 / 9 = 4 (semi período del ciclo)= 548 / 137 ;            548 – 36 = 512 = 8 3
Estos valores y relaciones se mantienen constantes cualquiera sea el numerador.

El mayor misterio con el que se encuentra el operador, seguramente surge de darse cuenta de que estos bellos ordenamientos numéricos, no son producto de su mente, y de que para hallarlos con aplicación de una operación sistemática como el algoritmo, estos deberían existir con permanencia.