Recientemente, buscando en internet
información sobre Wolfgang Pauli, científico austríaco integrante del grupo
fundador de la mecánica cuántica, y afín con Carl Jung en el tratamiento del fenómeno
psicológico de sincronicidad, tomé contacto imprevisto con la frase: “El
misterioso número 137”.
Leyendo en profundidad la información
vinculada, me entero de que el valor inverso de ese número, es decir 1/137, es
en la Física una constante universal del electromagnetismo denominada
“constante de estructura fina”, pero no es necesario en este emprendimiento
entrar en mucho detalle.
Sólo es importante comentar que el
misterio consiste en que tal constante no posee unidades asociadas como el
resto de las constantes de la Física, por lo que, al decir de la ciencia, es un
“número puro”, y esto significaría que es una constante que no depende del
sistema de unidades que se defina. Y esta característica agudiza su importancia, porque el misterio de toda ley de
la Física, o ley natural, siempre está radicado en sus valores constantes.
En este artículo mostraré cómo es
posible incrementar ese misterio asociando esta información con la que surge al
realizar simplemente la operación 1/137. La misma se desarrolla aplicando el
conocido algoritmo de la división entera, llamado también la regla de división,
que aprendimos en la escuela primaria.
En el cuadro siguiente se muestra, en
las columnas de la izquierda, los valores decimales y restos sucesivos
dispuestos en forma vertical.
Como las cifras del resultado y los
restos cumplen un ciclo, es decir, se repiten luego de una cierta cantidad de
pasos de la operación, que en este caso es 8, y teniendo en cuenta que la palabra griega ciclo
significa círculo, en la derecha del mismo cuadro se ha dispuesto el ciclo del
resultado alrededor del círculo azul, y el de restos alrededor del círculo
naranja (números en negrita).
El lector puede comprobar que en el
círculo azul las cifras opuestas suman 9, es decir, son complementarias a 9, y
en el círculo naranja suman 137, o son complementarias a este valor.
En resumen, esta característica común
a ambos círculos define una oposición complementaria.
Las cifras en rojo en ambos círculos resultan
de las diferencias entre dos valores sucesivos, cuya disposición natural se
aprecia resultante con valores opuestos iguales pero con signos opuestos, que
es la característica del concepto de polaridad.
Además, la suma de cifras del ciclo
decimal es 36, mientras que la suma de cifras del resto es igual a 548, con las
que se cumplen las siguientes relaciones:
36 / 9 = 4 (semi período del ciclo)=
548 / 137 ; 548 – 36 = 512 = 8 3
Estos valores y relaciones se
mantienen constantes cualquiera sea el numerador.
El mayor misterio con el que se
encuentra el operador, seguramente surge de darse cuenta de que estos bellos
ordenamientos numéricos, no son producto de su mente, y de que para hallarlos con aplicación de una operación sistemática como el algoritmo,
estos deberían existir con permanencia.

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